Un grupo de infantes de mayor vulnerabilidad social lo recibieron con agua, piscina y todos los trabajos que durante una semana han desarrollado en los talleres de pintura, muralidad y bisutería. “Estos niños de Conchalí merecen vacaciones como cualquier otro”, dijo el edil.
El alcalde de Conchalí, Rubén Malvoa, se trasladó esta mañana hasta al Fundo Picarquín, famoso por albergar en 1999 el Jamboree Mundial, para comprobar en terreno las vacaciones que disfrutan un grupo de niños de alta vulnerabilidad de la comuna y que ven en esta actividad su única posibilidad de disfrutar el verano.
Durante una semana este grupo de infantes, que participaron activamente durante el año pasado en los programas que desarrolla el Area de Infancia y Juventud, pudieron compartir con el edil todas las habilidades que han adquirido en los talleres de pintura, muralidad y bisutería, entre otros.
“Los niños de Conchalí merecen vacaciones como cualquier otro, así que estoy feliz por estar acá en la Región de O’Higgins, al lado de la Cordillera y bajo un paisaje que invita al sano convivir. Asimismo, quiero valorar la labor realizada por el área de Infancia y Juventud, cuyos monitores y talleristas a cargo (44 en total) se han esforzado en educarlos en el buen trato, igualdad de género y en conocer sus derechos, hoy establecidos por ley”, dijo el edil.
Si bien los veraneantes pueden disfrutar de una gran piscina, también deben cumplir tareas vitales para el funcionamiento del campamento, como por ejemplo el aseo y el cuidado de los más pequeños. Asimismo, deben preocuparse a diario de elaborar un show para ser presentado por la noche en un festival nocturno junto a una gran fogata.
Los niños de Conchalí permanecerán en Picarquín hasta mañana jueves, trasladándose por la tarde hasta el frontis de la Municipalidad de Conchalí en donde serán recibidos por el alcalde Rubén Malvoa. |
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