Luego de 3 años de trabajo y dedicación junto a los monitores del Programa “Quiero Mi Barrio”, vecinos y vecinas del Barrio Eneas Gonel I, dicen: ¡Misión Cumplida!

Con una emotiva ceremonia de cierre, los vecinos y vecinas de Eneas Gonel I y el equipo de monitores del Programa “Quiero Mi Barrio” de la Ilustre Municipalidad de Conchalí y Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), dieron por finalizado el largo camino hacia un sueño: recuperar el alma y sentido de pertenencia de este histórico barrio.

En un recorrido impregnado de historias, desafíos, trabajo arduo, amor y dedicación, el proyecto contempló obras de instalación de luminarias viales y peatonales, mejoramiento de iluminación, pavimentación y áreas verdes. Lo que incluyó el cuidado y hermoseamiento de plazas emblemáticas del sector, entre ellas, Plaza Director Luis Gonzáles, Plaza Luis Reyes, Plaza Avda. Principal y Plaza Centro Cultural. 

En el mismo sentido y con el fin de fortalecer el vínculo y la sana convivencia entre vecinos, se realizaron encuentros deportivos y jornadas culturales, además de la implementación de capacitaciones y talleres al aire libre, enfocados en entregar a la comunidad distintas herramientas para favorecer el cuidado y la mantención de los espacios públicos y sus áreas verdes.

Hoy, luego de 3 años podemos observar los frutos de un trabajo hecho desde el amor. De la importancia del trabajo en equipo y la riqueza interior que obtenemos a partir de la experiencia, la que quedará inscrita en el alma de todas aquellas personas, cómplices y testigos del despertar de Eneas Gonel. 

En un gesto simbólico, los vecinos, vecinas y autoridades presentes en la ceremonia, realizaron la plantación de un árbol y el entierro de una “cápsula del tiempo”, ésta última, destinada a albergar la historia de un territorio y sus habitantes, quienes ladrillo a ladrillo, han logrado ver los excelentes resultados del trabajo colectivo.

El Programa de Recuperación de Barrios “Quiero Mi Barrio” del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) nació el año 2006 como una forma de mejorar la calidad de vida de las personas a través de un proceso participativo que involucra al municipio y a la comunidad beneficiada, permitiendo así la recuperación de los espacios públicos, el equipamiento y el fortalecimiento del tejido social.